La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

ANDALUCIA

ADICAE renueva en Córdoba su compromiso con los consumidores andaluces

El Centro Cívico Norte  de Córdoba fue el escenario, el pasado 30 de noviembre, de la jornada acerca de 'Los problemas de los consumidores andaluces ante la reestructuración bancaria'. Allí los técnicos de ADICAE y diversos expertos relacionados con derecho, economía y consumo debatieron acerca de las consecuencias que está teniendo, y puede tener, el dibujo de un nuevo mercado financiero en España en un marco de crisis que incrementa aún más los riesgos de abuso.

Una treintena de participantes se citaron en el Centro Cívico Norte de Córdoba para debatir y plantear inquietudes y propuestas acerca de cómo el mercado bancario español, en reconversión, resulta lesivo para los intereses de los usuarios. La jornada, presentada por el responsable de Comunicación de ADICAE, Fernando Herrero, repasaba los principales problemas que afectan a los consumidores andaluces, que no son muy diferentes a los que afectan a los del resto del país.

El primero de ellos, fundamental, el sobreendeudamiento. De ello hablaría José Antonio Rodríguez, responsable de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de Albolote, en Granada. El técnico defendió  la prevención y protección jurídica del sobreendeudamiento familiar puntualizando que la actual ley financiera no protege a los consumidores, no regula un procedimiento especial adecuado para el consumidor endeudado, y todo ello bajo el contexto de que las entidades financieras se niegan a someter sus conflictos al Sistema Arbitral de Consumo. En este sentido, Rodríguez pidió más información, apoyo jurídico accesible para todos, y la colaboración entre asociaciones y administraciones “para que la información y las soluciones a los problemas lleguen a los sectores más desfavorecidos”.

En parecidos términos se expresaba Yolanda Jover, presidenta de la Junta Arbitral de Consumo de la Diputación de Córdoba, que apostaba por la mediación y el arbitraje a través de la labor de las asociaciones. Ella, y el abogado Francisco García-Calabrés, mostraban su acuerdo en que la formación e información del usuario es básica, clave. Y en que debe volver a la sociedad, a las entidades bancarias y también a los usuarios, la cultura del ahorro y la prudencia, frente a la especulación germen de la actual crisis económica y financiera.

Hubo tiempo también para hablar acerca de la reestructuración bancaria, que abre un periodo de desinformación y riesgo de que el consumidor vuelva a ser objeto de abuso y estafa. En este sentido, el abogado de los servicios jurídicos de ADICAE, Jesús Coca, exigió nuevas normas que se dirijan a “beneficiar lo máximo posible al consumidor en aquellos supuestos en los que haya sido estafado o engañado de mala fe y necesite saber que posibilidades tiene de deshacer lo cometido”. No es optimista Fernando Herrero, de ADICAE Madrid, que recuerda cómo la Administración está siendo benévola con las entidades financieras, incluso aquellas en ruina, y cómo el FROB, que podría ser un buen instrumento para crear un sistema bancario sostenible, camina en dirección contraria.

40 desahucios al día en Andalucía


Por su cariz social, interesante fue la mesa relacionada con el mercado hipotecario, moderada por la técnico en consumo de ADICAE Córdoba, Carmen Domínguez, crítica con el Código de Buenas Prácticas con el que el Gobierno trata de lavar la imagen de los bancos sin que, de momento, haya resultados. Tanto es así que el trabajador social Rafael Arredondo cifraba en 40 el número de desahucios por ejecuciones hipotecarias registrados cada día en Andalucía, entre enero y julio de este año. Una cifra dramática, que tiene un proceso lleno de irregularidades y abusos contra el usuario, descritos con detalle por la abogada de ADICAE Patricia Collantes. “No basta solo con ayuda financiera y jurídica, también es necesaria una ayuda psicológica”.

En fin, la sesión de Córdoba puso también sobre la mesa el fraude de las participaciones preferentes, un tipo de producto de ahorro-inversión heredero de las nuevas tecnologías aplicadas al producto bancario, que en lugar de facilitar las opciones y mejorar y abaratar el servicio, han supuesto una complejidad y una desinformación añadida que desemboca en estafas como la mencionada. Gráficamente se expresaba el experto en mercados financieros Antonio Aguilar, que definía los productos derivados como “contratar un seguro contra incendios y quemar la casa al día siguiente”. La actividad bancaria puede “vender incluso algo que no poseemos bajo 'posesiones cortas': los bancos venden unos títulos que no poseen” y han generado unos riesgos que les han ocasionado deudas e insolvencia que ahora tratan de compensar haciendo que los consumidores paguen el pato con productos como las preferentes.