La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

BALEARES

ADICAE defiende en Baleares la cultura financiera a todos los niveles contra los abusos bancarios

El pasado jueves 29 de noviembre tuvo lugar en el Centre Flassaders, en Palma de Mallorca, la jornada acerca de los consumidores baleares y la reestructuración bancaria, en la que participaron alrededor de 25 personas para dar cuenta de las actividades que ADICAE realiza en las islas y cómo debe ser imprescindible la formación y la información a nivel general como herramienta clave para la prevención de abusos bancarios y financieros.

“Parece dar la impresión de que la masa social ya ha localizado un enemigo: la Banca, y a través de ella, la falta de confianza en la clase política y una administración pública que muestra claros problemas de obesidad mórbida”. Conclusión clave de la jornada autonómica celebrada el pasado 29 de noviembre en Palma de Mallorca, la jornada sobre 'Los consumidores baleares y la reestructuración financiera”. Una conclusión que tiene, como origen, un elemento fundamental, la falta de formación e información tanto de los ciudadanos como de las autoridades, y también de las autoridades financieras.

Algo manifiesto en la cuestión de los fraudes al ahorro, en especial las participaciones preferentes. “Con una leve inversión en capital humano, es decir formación básica en temas sociales en la educación obligatoria, se hubiesen evitado muchas situaciones de difícil resolución hoy en día”, expresaba Miguel Amer, coordinador de ADICAE en Palma de Mallorca. Esa falta de cultura financiera y “el cambio de modelo que estamos experimentando” debe corregirse, debe evolucionar ese sistema basado en la confianza hacia otro, “aún por definir”, dice Amer.

No esperas que quien vive de vender productos de ahorro te esté engañando”, apuntó don Ramón Domato, afectado por preferentes de Caixa Galicia. Se apunta en este sentido un cambio de actitud, “aunque quien gestiona una sucursal bancaria sea “amigo”, vas con la mosca tras la oreja”. Hay mayor consciencia por parte de la ciudadanía, que quiere tener claro lo que firma y menor vergüenza, en admitir que se fue estafado, por alguien a quien se consideraba de confianza.

El problema hipotecario

También estuvieron de acuerdo los asistentes en que el engaño también repercute al nivel de los empleados de oficina, “en muchos casos con una formación financiera muy deficiente, que creen la versión “oficial” del producto, para contar una mentira, realmente no eran conscientes, no tenían criterio para valorar lo que estaban vendiendo”, señala la periodista Norka López; “vendían incluso en las comidas familiares”; el fenómeno, de hecho, es bien similar a la hora de hablar de créditos y préstamos, fundamentalmente los hipotecarios.

Nuevamente aparece el tema de la falta de cultura en temas jurídicos y de ciencias sociales, pues la inmensa mayoría de gente firma hipotecas que no sabe ni que está firmando, “con cláusulas complejísimas que aunque se hubiesen explicado, tampoco hubiese entendido”. Miguel Amer habla al respecto de una mayor protección legal a los usuarios de Banca; las empresas también se encuentran desprotegidas frente a la banca. “Pero ya no se tiene la sensación de “todopoderosismo” de la banca, se puede reclamar e incluso ganar, si la situación es verdaderamente injusta”.