La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

CASTILLA LA MANCHA

ADICAE recuerda en Toledo que los problemas con la banca comienzan por la falta de información y transparencia de las entidades

La jornada autonómica “Los problemas de los consumidores castellano-manchegos ante la reestructuración bancaria”, organizada por ADICAE Castilla-La Mancha en el centro cívico del casco histórico de Toledo, atrajo a buen número de participantes y expertos en derecho y economía para tratar las consecuencias que está trayendo consigo la reconversión del sector financiero. La sesión puso sobre la mesa una idea clave: sin información no hay consumo responsable. La actual crisis, los abusos al ciudadano, no se explican sin la falta de transparencia del sector bancario. 

“Uno de los principales problemas que existen en los servicios financieros es la falta de información. La práctica totalidad de los casos colectivos de ADICAE han tenido esta característica: no se ha informado debidamente de los riesgos que tenían estos productos. Se ha ocultado la información y en muchos casos se ha omitido de manera deliberada”. La reflexión del coordinador de ADICAE en Toledo, David Ruiz, sirve para resumir la filosofía de la jornada autonómica celebrada en la capital castellano-manchega para debatir sobre consumo financiero y reestructuración bancaria. 

En un contexto de crisis como el actual, “la realización de este tipo de eventos informativos, de debate... son imprescindibles para sentar las bases del consumo sostenible del futuro”, decía Ruiz, y mostraba su acuerdo la coordinadora de ADICAE en Ciudad Real, Aroa Díaz, que planteó cómo desde una información veraz y transparente fraudes como los casos de Gescartera o los actuales de las preferentes no hubieran sido tan graves. “Ya en 2003, en plena burbuja, la banca necesitaba fondos para recapitalizarse, y la manera más rápida para hacerlo era la emisión de estos productos, que iba directamente al balance de los bancos”.

Mala supervisión y mala gestión

Aroa Díaz insistió en una idea recurrente en todas las jornadas autonómicas: “La CNMV y el Banco de España, organismos supervisores, se limitaron a advertir, pero sin intervenir; la CNMV, en abril del 2009, emitió un comunicado que decía que las preferentes eran productos complejos y de alto riesgo, pero no pusieron trabas a su comercialización”. Ahora hay más de un millón de familias cuyos ahorros están atrapados en productos tóxicos vendidos fraudulentamente.

ADICAE, recordó la coordinadora de Ciudad Real, ”primero extrajudicialmente intenta negociar con las entidades para que las familias recuperen el capital invertido, el 100%”. En este sentido, “en muchas entidades pequeñas se ha llegado a acuerdos por la vía extrajudicial, no han devuelto el dinero, pero sí lo han cambiado por el producto inicial que la persona solicitaba, a un interés más bajo, pero con garantía de volver a recuperar el dinero”. El problema es que “hay otras entidades, como Bankia, que no han entrado en la negociación extrajudicial, ni las demandas de negociación, porque su mala gestión ha traido consigo su bancarrota”.

La situación es análoga en lo referente al mercado crediticio, especialmente el hipotecario, también afectado por clásulas abusivas y, además, por el sobreendeudamiento familiar. “Se deben denunciar las cláusulas abusivas que existen en los préstamos hipotecarios”, afirmaba David Ruiz, el portavoz de ADICAE en Toledo, como herramienta para suspender hipotecas y embargos. Y, más allá de eso, es innegociable cambiar la normativa hipotecaria para que haya moratorias que eviten  que el deudor “de buena fe” pierda la propiedad de su vivienda.

“Infórmense de sus derechos, se puede negociar con los bancos, ustedes pueden negociar”, defendía con fervor el técnico de ADICAE, consciente de que con una formación y una información adecuada, cada préstamo que se negocie con un banco puede evitar cualquier tipo de cláusula abusiva, e incluir condiciones que beneficien a los consumidores y aseguren la sostenibilidad del sistema financiero. Para ello, nada mejor que la acción colectiva que asegura ADICAE; el futuro del bienestar y las clases medias en España depende de ello, porque el actual contexto de crisis económica es caldo de cultivo para que la mala praxis bancaria continúe.