La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

CATALUÑA

Jueces y abogados catalanes alaban a ADICAE por «sacudir» las leyes financieras

Conclusión, un agradecimiento a ADICAE: "Han movido un gremio tan estable como la judicatura, y están logrando que se pongan en cuestión las leyes españolas relacionadas con la actividad bancaria". El Centro Cívico Pati Llimona de Barcelona ha sido el primer escenario de las jornadas autonómicas de ADICAE para debatir la reestructuración bancaria; expertos en derecho y economía llaman a la ciudadanía a permanecer unida frente a los abusos.

Barcelona.- "Los consumidores catalanes ante la crisis y la reestructuración del sistema". Bajo este título se celebraba la jornada autonómica de ADICAE Caralunya realizada este martes 27 de Noviembre en el Centro Cívico Pati Llimona de Barcelona; expertos en derecho, economía y consumo, debatían allí acerca de la situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero, moderados por los técnicos de Adicae; Isabel Pons, responsable de hipotecas de la asociación, criticaba con dureza la deriva que están alcanzando las prácticas del sector bancario.

Ante cerca de un centenar de personas, se han podido extraer un conjunto de conclusiones de entre las que destaca un apoyo expreso a la acción de ADICAE y otras plataformas de apoyo al usuario por su labor de "sacudida" contra las leyes financieras y bancarias; el asociacionismo aparece como medida innegociable de presión social "ante la falta de actuación de las administraciones públicas" como idea común entre todos los ponentes.

Entre todos ellos destaca el testimonio de jueces y abogados, muy satisfechos de haber recibido el empujón del asociacionismo "para que un estamento tan estable como es la judicatura se haya movido como lo ha hecho en estas dos semanas, retando al poder legislativo y ejecutivo a tomar medidas" contra los abusos bancarios e hipotecarios. El juez Santiago Vidal hablaba sin tapujos de "desobediencia civil" en el caso de que no cambien las leyes; confiesa sin reparos que la actual ley hipotecaria es demasiado favorable a la banca, que no quiere ni oír hablar de "retroactividad" en el freno a los desahucios. Frente a eso, una reforma legislativa real, que hable no solo de moratoria en el desahucio, sino directamente de moratoria contra el alzamiento de la vivienda, y desarrollo de un mercado de la vivienda justo.

Veinte años de mala praxis

Porque los expertos confiesan que la moratoria hipotecaria "tan solo es un dique para el tsunami que suponían las quejas de los consumidores"; la realidad es que de la misma sólo se podrá beneficiar un 10% de los deudores actuales. Deudores, en fin, que provienen de dos décadas de actividad financiera vinculada al sector inmobiliario absolutamente desequilibrada e ilógica económica y socialmente hablando.

Así lo denunciaba el profesor y consultor de ESADE Arcadi Orrit. Sus cifras son bien elocuentes. Entre 1990 y 2009 se calcula que la mitad de los préstamos otorgados por la banca eran para activos inmobiliarios, frente a las necesidades del sector industrial y productivo; casos de cajas de ahorros levantinas se han dado de que 9 de cada 10 créditos eran para el 'ladrillo'. "Cuando la burbuja estalló, evidentemente el único objetivo de la banca y los ciudadanos es reducir la deuda". Con el crédito cerrado, la crisis es inevitable, y las medidas de apoyo al sector financiero no están dando resultado "porque se dirigen a beneficiar a un grupo de accionistas poderosos frente a los intereses de los impositores particulares y los usuarios".

La cosa está clara. Los bancos, sus responsables, sus gestores, "deben responsabilizarse de su mala gestión", hasta tal punto de que aquellas entidades que no sean rentables deben caer, o bien cambiar de manos para que sean los acreedores los que tengan la potestad gestora de las mismas. Lejos de eso, los expertos reunidos por ADICAE denuncian que la reestructuración bancaria española se parece al avestruz que esconde la cabeza en el suelo. "Si juntas un banco ruinoso con otro ruinoso sólo consigues otro banco peor", reconoce Orrit. Por su parte, Carles Domingo, de CCOO, reconoce que el 'banco malo' que gestionará los activos tóxicos de la banca privada implica, simplemente, costear vía impuestos lo que se hizo mal por parte de los bancos.

Lo peor de todo, que al final van a ser los consumidores, por vía doble, los paganos de este proceso. Sus impuestos costean el rescate bancario, y la concentración de oferta en un contexto de crisis generará productos y servicios financieros menos variados y más caros, con un peor servicio, que redundarán en el abuso y las malas prácticas. “la solución es ¡solidaridad, movilización y lucha! Lo que han hecho las entidades financieras con asuntos como las preferentes es violencia”, finalizaba al respecto el periodista de TV3 Agustí Gracia.