La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

GALICIA

ADICAE debate en profundidad los problemas de los consumidores ante la crisis

Una tarde de apoyo a la defensa legal, colectiva y organizada del consumidor gallego, amenazado por los efectos que está trayendo consigo, y traerá consigo, la reforma bancaria que está convirtiendo en bancos sin vocación social a las entidades tradicionales de todo el país. ADICAE Galicia celebró en Vigo una jornada de debate y reflexión en la que se puso sobre la mesa la necesidad de más acción, y más cultura social y financiera, para evitar los abusos y dotar al país de una economía y un mercado financiero sostenibles y de calidad.

La Casa Galega da Cultura de Vigo fue el escenario que eligió ADICAE para debatir acerca de la reestructuración bancaria y su afección a los consumidores gallegos, una jornada que incluyó a técnicos de ADICAE, representantes de PSOE y BNG y al subdirector General de Supervisión de Cajas de ahorro y entidades financieras de la Xunta. También intervinieron el catedrático de la universidad de Vigo Xosé Carlos Arias, y el jurista Juan Blanco, integrante del colectivo Avogados Novos de Vigo, en un extenso debate sobre la actualidad financiera con un diálogo directo sobre los problemas bancarios.

Iria Aguete, coordinadora en Galicia de ADICAE,cerró la jornada con las conclusiones obtenidas recordando la importancia del activismo como motor de la consecución del fin social. “La acción colectiva social y jurídica es la herramienta fundamental de defensa del consumidor y el ciudadano”, algo que fue ratificado por los expertos que participaron en la jornada. Los conceptos debatidos en las diferentes mesas versaron en torno a las consecuencias de la reestructuración del sistema bancario; se expuso también la aplicación real del código de buenas prácticas y se comentaron las últimas medidas antidesahucios aprobadas por el gobierno; “haciendo hincapié en la ineficacia de la simple paralización de los lanzamientos y en la importancia de la propuesta de moratoria de ADICAE”, específicamente dirigida a mantener la propiedad del inmueble y reconducir la situación de sobreendeudamiento familiar.

También se resaltó la vulneración del derecho a la Igualdad que supone la tasación cerrada de casos cayendo en una generalidad en perfiles tan concretos; “calificamos como maquillaje la legislación última al respecto”. Así, los expertos y los técnicos de ADICAE insistieron en la necesidad de poner en marcha oficinas de mediación en favor de los afectados por problemas hipotecarios; con asesoramiento gratuito es posible anticiparse al grave problema posterior, lo cual facilitaría además algo tan esencial como la comunicación entre banco y cliente. Los ponentes recordaron también el éxito en otros países de la implantación de un alquiler social real donde las familias paguen mensualmente por habitar pisos desocupados por una cuota simbólica.

La estafa de las preferentes

En cuanto al tema de preferentes y subordinadas algunos ponentes recordaron la “gran estafa de imponer a un ahorrador el trato de inversor y la completa desinformación del ciudadano sobre las medidas a tomar para su recuperación financiera”. También se comentó el aleatorio sistema de selección que ha seguido la vía del arbitraje y el pequeño porcentaje de afectados a quienes se ha dado solución, “haciendo hincapié en la desigualdad que se desprende de un criterio tan poco transparente que permite discriminar a ciertos afectados en favor de otros en idénticas circunstancias”, explica Iria Aguete.

Los asistentes reclamaron a los representantes políticos participantes, de BNG Henrique Viéitez, y del PSOE Carlos López Font, una reforma educativa que fijase los cimientos de una buena defensa financiera del ciudadano elevando su nivel de conocimiento de todo tipo de productos de riesgo. Asimismo, mostraron además su desconcierto ante el enorme intervencionismo del Estado en ciertos ámbitos y la falta del mismo en los realmente necesarios y, en general, se expresó entre los cerca de 50 participantes su sensación de indefensión como consumidores y la necesidad de apoyo de sus dirigentes.