La fuerza de los consumidores para impulsar cambios en el sistema financiero

La situación de los consumidores ante la reestructuración bancaria y los problemas en el ámbito financiero

LA RIOJA

ADICAE exige en La Rioja que los consumidores estén en la gestión de los futuros bancos

Expertos en economía y derecho sumaron su voz a la de ADICAE en La Rioja para exigir que las entidades que resulten del proceso de reestructuración bancaria que está sufriendo el país incluyan a los consumidores y sus asociaciones en los órganos de gestión y decisión.  ADICAE recordaba en Logroño hasta qué punto los ciudadanos han pagado y siguen pagando la factura de la crisis generada por la banca, en un proceso que tiene visos de seguir siendo igual en el futuro próximo.

Ante una veintena de participantes, Logroño fue la sede elegida por ADICAE La Rioja para celebrar su jornada autonómica sobre 'Los consumidores riojanos y la reestructuración de la banca', que ha citado a buen número de expertos en derecho, economía, consumo y asociacionismo para defender la idea de que sólo la acción colectiva organizada, social y jurídica, puede garantizar los derechos de los ciudadanos y los consumidores ante los abusos del sector bancario. Un sector en reconversión, en crisis profunda, fundada en una gestión muy irregular y en una política del cortoplacismo y el beneficio inmediato que, entre otras cosas, se ha plasmado en abusos y condiciones leoninas para el usuario en productos tanto de ahorro como de crédito.

Javier Corona, técnico de ADICAE, explicaba cómo bancos y cajas “se sumergieron mucho en mercado inmobiliario; los bancos, que funcionaban bajo criterio de rentabilidad”, solventaron la papeleta. Pero las cajas “con criterios interesados y partidistas”, sufrieron cómo en 2008 explotaba la burbuja inmobiliaria. Para cubrir provisiones en caso de crack, el sector financiero ya había previsto que los bancos podían ampliar capital, y las cajas “ya habían inventado preferentes, deuda subordinada y obligaciones convertibles. Así se cogia dinero de pequeños ahorradores, con engaños”.

Corona acusa a CNMV y Banco de España, los reguladores, de que “no hicieron de supervisores del sistema financiero”, y dejaron que funcionara toda una serie de productos tóxicos que ni siquiera sirvieron para dar solvencia a la banca. “El sector financiero seguía necesitando capital, así que fueron necesarias inyecciones de rescate que al final salen de todos los contribuyentes”. Con la conversión de las cajas de ahorros en bancos, “de nuevo es el consumidor el que pierde. Desaparece la obra social, y siguen vigentes productos y cláusulas como las “suelo, swaps, clips, aumento de comisiones”, así como el cierre de sucursales y despidos de miles de empleados.

Desprotección y pobreza

El consumidor, continúa el portavoz de ADICAE, está desprotegido por reguladores y por el gobierno. “Así que quedan pocas vías para defender los derechos del consumidor, hay que ir por el poder judicial y por una acción social fuerte y organizada”. Se debe exigir por ley a los bancos que reciban ayudas publicas buenas relaciones en el trato con los consumidores. Se deben establecer mecanismos de control que garanticen transparencia en las cuentas y en la gestión. Y es necesario, en fin, “estar presente en los cambios de las cajas de ahorros, en la obra social y en la gestión, para denunciar nuevos abusos”. La idea, “ser consumidores activos, críticos y responsables”.

Algo en lo que se muestra de acuerdo la coordinadora de Cáritas en La Rioja, Chelo Fernández, que advirtió de que “en 2008 nuestro informe ya preveía lo que está pasando, y nadie nos hizo caso. La política es necesaria, pero necesitamos una política de cambio y transformación.  No se puede continuar con la política que tenemos, no ha servido nada de lo que ha habido hasta ahora”, dice Chelo Fernández, que avisa: “Los ciudadanos estamos muy dormidos, estamos en hibernación en estos momentos. Hay letargo, miedo, nos han acostumbrado a no pensar, a vivir en nuestros espacios… el problema es que ahora la crisis empieza a tocarle a todo el mundo”.

Chelo Fernández hablaba acerca de la insuficiencia del decreto de moratoria de desahucios aprobado por el Gobierno. “Llega tarde, mal y hay muy poca gente que va a poder acogerse a él”. Y puso voz a una reivindicación central de ADICAE para futuras normativas hipotecarias.  “Debería regularse la deuda pendiente, que no se toca, la entidad financiera la va a seguir reclamando. Se va a agravar la situación de vulnerabilidad” de los usuarios afectados. “No se habla de la dación en pago, no se contempla, los bancos perderían mucho dinero con ella. Tampoco se habla de los desahucios por alquiler, cuyo proceso incluso es más rápido. Es importante hacer presión en estos tres puntos”, y en uno más, un paso más allá, que es directamente asegurar la propiedad de la vivienda del deudor “de buena fe” para tener tiempo, renegociar la deuda y salir de su endeudamiento, tal y como propone ADICAE. 

Como colofón, el coordinador de ADICAE La Rioja, Sergio Cebrián, recordaba la necesidad de “prevenir el problema hipotecario, hacer talleres y que la gente esté más y mejor asesorada. Hay que hacer labor de prevención. Mucha gente salvará el problema antes si tiene asesoramiento”. El problema del mercado de la vivienda, dice Cebrián, “no son los desahucios, sino las hipotecas, y los bancos que concedieron estas hipotecas durante el boom inmobiliario. Hay que evitar que se llegue al extremo de la dación en pago. Con modificar un puñado de artículos de esas leyes hipotecarias”, señaló el coordinador de ADICAE en Logroño, “podríamos llegar a ayudar a un porcentaje mucho más alto de la población”.